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Comenzó el juicio contra policías acusados de vejámenes

o_1479195077Dio comienzo este lunes el juicio oral y público, que tiene como imputados a dos efectivos de la Policía de Entre Ríos, con prestación de servicios en la Departamental Uruguay, acusados de dos hechos en los que supuestamente ejercieron violencia contra personas aprehendidas en la vía pública y dieron un informe irreal de los hechos.

Se trata del sargento Juan José Asín y el cabo Marcelo Alberto Mosqueda, que formaban parte en ese momento de la dotación del móvil 1335.

Es el doctor Fernando Martínez Uncal, quien llevó adelante la IPP, bajo los cargos de haber embestido 7 de septiembre de 2014 con el móvil policial, golpeado y disparado con la escopeta antitumultos a Jorge Cabo Pérez, quien recibió diferentes lesiones de las perdigonadas de goma, para luego confeccionar luego un acta simulando una detención por resistencia a la autoridad.

También se les imputó la agresión contra dos personas durante un control de motos, resultando víctimas Leonardo Pulido y su acompañante Ricardo Cabilla.

Según acusa el fiscal, los uniformados habrían golpeado a Pulido con un baliston, provocándole un corte en el acto superciliar izquierdo y agredir a Cabilla con un golpe en la cabeza y otro en la espalda, cuando salió en defensa, dejándolos abandonados en el lugar de los hechos, heridas que fueron constatadas por el médico forense, doctor Adrián Siemens, tras la detención por supuesta resistencia a la autoridad y dos días después, cuando ambos motociclistas denunciaron a los uniformados.

En la primera jornada, tras los alegatos de apertura de la fiscalía y del doctor Sebastián Arrechea, defensor de los policías, se procedió a tomar juramente a los testigos y luego a escuchar la narración de los hechos por parte de la víctima y sus familiares.

Fue la víctima Jorge Cabo Pérez, el primero en declarar, seguido de a su concubina María Lorena Boladeres, que lo acompañaba en esos momentos, también declaró su hermana María Fernanda Cabo Pérez y su abuela Julia Lozano Martínez.

A estos testimonios se sumaron los del oficial Francisco Borges quien se desempeñaba como jefe de calle en ese momento y fue quien realizó el parte comunicando lo sucedido y en base a los dichos de los imputados, ya que no estuvo en el lugar, y también hizo lo propio el doctor Siemens.

Se escucharon los relatos del damnificado que aseguró haber recibido la agresión injustificada de los dos funcionarios cuando iba con su novia de regreso a su casa, señalando que recibió varios impactos de perdigones de goma y golpiza, pero que jamás hubo resistencia ni agresión, tal como se desprende del informe policial.

Su novia también dijo que Cabo Pérez fue atacado de manera injustificada, recibiendo impactos de perdigones y golpiza, aunque se registraron algunas diferencias con lo dicho por su novio.

Por su parte, la hermana del damnificado contó que estaba en la casa cuando escuchó los ruidos y gritos, por lo que salió a ver lo que pasaba y se encontró con su hermano reducido por varios policías, reconociendo que tomó un balde para golpear a los uniformados para defender a su hermano, momento que habría recibido una descarga de gas pimienta, al igual que la novia de Cabo Pérez y la abuela de este.

A su turno la abuela del denunciante confirmó la situación en la que vio a su nieto rodeado de policías, pero no pudo indicar sobre los disparos de escopetas.

En todo momento, la Defensa Particular de los suboficiales, hizo hincapié en los antecedentes del denunciante, señalando que había tenido varios problemas con la Policía, por resistencia a la autoridad y trató de ahondar en detalles de esa mañana, para hacer notar las diferencias en las declaraciones, por lo que pidió se mantengan a disposición a dos de los declarantes, uno el denunciante y otro el oficial Borges, para posibles careos.

Más allá de lo observado y lo que resta para el juicio, el doctor Arrechea sostiene convencido de que no hay elementos que incriminen de un mal proceder a sus representados y solo hay testimonios de familiares o de las supuestas víctimas. Finalizando la jornada, el doctor Arrechea solicitó se exhiban unos videos de la zona donde ocurrió el segundo hecho imputado, que podría ser importante para sus clientes, lo que se realizará este martes.

Para esta segunda jornada, se espera la declaración de testigos y profesionales, dos de ellos lo harán por teleconferencia, ya que están en Paraná y Santa Fe, respectivamente.

De no surgir ningún imponderable, se espera que el juicio llegue a su fin el jueves con los alegatos, ya que el miércoles es inhábil judicial.

Fuente: 03442