La vida de Michael Schumacher y de toda su familia cambió para siempre aquel 29 de septiembre de 2013. Mientras practicaba ski en los Alpes franceses, el campeón de Fórmula 1 sufrió un grave accidente y quedó en coma.
Durante seis años, su estado de salud fue un secreto guardado bajo siete llaves, y su familia se manejó desde el primer momento en total hermetismo. Sin embargo, esta semana se dio a conocer la noticia de que Schumacher había sido internado en una clínica de París, aparentemente para realizarse un tratamiento con células madre.